A VUELTAS CON
LOS NUDOS I
(Nudos esenciales de instalación en
espeleología)
Básicamente, un nudo es un
ingenio que permite asir una cuerda a un firme, a otra cuerda o a nosotros
mismos. También los hay que cubren otros cometidos: corredizos,
autobloqueantes, etc. Éstos son un elemento esencial en la cadena de
seguridad, de ahí la conveniencia de dominar su ejecución y correcta
elección.
Cuando hablamos de nudos de instalación
hacemos referencia a los empleados en la colocación de cuerdas para salvar
desniveles o franquear dificultades. Sólo voy a comentar los esenciales, es
decir aquellos que nos permiten sortear los problemas más comunes, sin tocar
el autorescate, tirolinas u otros artificios.
Una cuerda, cordino o cinta, expresa su
máxima resistencia cuando la carga se realiza en línea recta, si la doblamos
para anudarla pierde un importante porcentaje de ésta. Cada nudo posee una
constante K propia que indica la pérdida de resistencia a la rotura
que experimenta la cuerda.
Resistencia a la ruptura (RR) · Constante
del nudo (K) = Resistencia Residual(Rr)
Así, nuestro popular nudo en ocho tiene una K= 0,55. Por tanto, aplicado a
una cuerda de 10,5 mm, ésta tendrá la siguiente ecuación: 2700 Kg* · 0,55 = 1485 Kg*
· El peso, es la resultante de
la atracción de una masa por la gravedad, pudiendo considerar
aproximadamente que 1Kgf = 1daN y que 100Hgf = 1kN.
Definiciones
Cabo:
Cada una de las cuerdas que sirven para manejar un aparejo. Extremo de la
cuerda.
Coca: Vuelta en torsión que toma un cabo.
Cote: Vuelta que se da al chicote de un cabo alrededor de un firme, pasándolo por
dentro del seno.
Chicote:
punta de un cabo.
Firme:
Cabo recto o tenso, parte de la cuerda que no trabaja.
Gaza:
Lazo que se forma con un nudo en un cabo.
Seno: Curvatura que hace una cuerda que no esté tirante.
Son muy pocos los nudos que vamos a
necesitar, por ello hemos de conocerlos a la perfección. Procura hacerlos
ordenados, o lo que es lo mismo: “peinados”; quédate con su imagen gravada
en tu memoria, de esta forma reconocerás de un vistazo si está bien o mal
confeccionado. Finalmente, practícalos hasta que te salgan con los ojos
cerrados.
*
Según datos publicados por la Escuela Francesa de Espeleología (EFS).
Nudo
en ocho por seno
Es el
nudo habitual para enlazar la cuerda a un mosquetón (o chapa clown), su
ejecución es sencilla y la única precaución es dejar al comienzo de la
cuerda un cabo libre de al menos 10 o 15 cm. Su resistencia es más que
suficiente para su uso en espeleología.
Nudo
en ocho por chicote
Se
trata del mismo nudo que el anterior, salvo que su ejecución es distinta. Es
el nudo recomendado cuando se pretende anclar una cuerda a un firme
(columna, estructura, etc.). Para hacerlo dejamos cabo suficiente para
abrazar el punto de anclaje, se realiza un ocho simple, se rodea el punto de
anclaje y se introduce el cabo en el nudo paralelo a la cuerda repitiendo
éste. El resultado es el ocho que todos conocemos, por lo que sus
características son las antes enunciadas.

Nueve
Consiste en un nudo en ocho al que se le añade media vuelta extra. Es el
nudo recomendado para soportar grandes cargas o choques bruscos por su
capacidad de absorber energía. Útil en anclajes vitales de una instalación;
en su detrimento tiene que es un nudo muy voluminoso y puede rozar con la
pared en determinadas situaciones.

Mickey (de orejas o en Y)
Es un
nudo en ocho del que parten dos gazas. Se utiliza para anclar una cuerda
solidariamente a dos puntos, la longitud de cada uno de las gazas es
regulable y la precaución a tener al instalarlo es, que el ángulo que forman
los dos senos ha de ser inferior a 60º. Además debe quedar ajustado de que
al cargar sobre la cuerda, ninguno de los dos seno quede flojo. Hay que
recordar que su finalidad es repartir la carga de forma equitativa entre
los dos anclajes.
Papillón
(Mariposa)
Este ingenioso nudo tiene la cualidad de
reexpedir los dos cabos en dirección perpendicular a la línea de carga. Por
ello es el nudo indicado en la confección de pasamanos. ATENCIÓN: este nudo
habitualmente se ejecuta mal. Cuando está bien hecho, se distingue porque
por una cara lo cruzan dos vueltas paralelas y por la otra éstas se cruzan
en equis. La forma incorrecta de hacerlo es partiendo de un
ballestrinque; es mejor hacerlo a partir de una doble coca.
Ocho
triple
Es el
recomendado para unir dos cuerdas sin fraccionamiento. En el extremo de la
cuerda que se acaba se hace un nudo en ocho por seno. El cabo de la nueva
cuerda se introduce paralelo al nudo desde el seno. Al final tenemos un ocho
triple del que pende una pequeña gaza para asegurar la maniobra de franquear
el nudo.
Pescador
doble
Se
usa para unir dos cuerdas del mismo diámetro junto con el tejedor en ocho.
Su empleo se limita a unir cuerdas cuando el franqueo del nudo no se realiza
suspendido de la cuerda.
Plano
Incluyo este nudo porque es el único indicado para hacer anillos con cinta
plana, ya que ésta se usa en la instalación de desviadores. Hay que hacerlo
sin dejar dobleces en la cinta, muy apretado y que sobresalgan cabos en
longitud suficiente, ya que tiende a deslizar.
Para terminar sólo decir
que la gravedad no descansa. Sed cuidadosos con las instalaciones y
revisar con detenimiento cada uno de los elementos de la cadena de
seguridad. Va vuestra vida en ello.
A VUELTAS CON LOS NUDOS II
Autobloqueantes y de
transmisión de carga.
Desde que se publicó la
primera parte, hace ya 2 años (Boletín nº 4, pag. 20), me consta que
se ha hecho mucha y buena espeleología en este club. Y lo que es más
importante sin contratiempos. Como nunca estamos libres de ello, aquí va la
segunda entrega con nudos para solventar situaciones “no previstas”. También
aprovecho la ocasión para proponer un cursillo o “espeleochuletada” con el
tema monográfico “El plan B o cuando las cosas no salen del todo bien”.
AUTOBLOQUEANTES O DE
FRICCIÓN
En esta ocasión vamos a
comentar nudos que tienen la particularidad de deslizarse a lo largo de la
cuerda y en un momento determinado, por fricción, bloquearse. Se utilizan
para ascender por una cuerda, para bloquear una carga o para sujetar una
cuerda. También son útiles para resolver situaciones “no previstas”,
sustituyendo a los bloqueadores mecánicos. Voy a proponer seis con los que,
a mi entender, sortearemos la mayor parte de estas situaciones.
Prussik:
Es el nudo autobloqueante
clásico. Se utiliza para su ejecución un cordino auxiliar (no-cinta) de 6 o
7 mm con una longitud de 120 cm, atados en forma de anillo con un nudo
pescador doble.
Marchad bidireccional:
Es un buen nudo para ascender
por una cuerda o para sujetarla. Se puede hacer tanto con cordino auxiliar
como con cinta plana de 15 mm y tiene la ventaja de ser fácilmente liberado
cuando está cargado. Es conocido coloquialmente como “Gutiérrez”.
Bachman:
Se realiza con cinta o
cordino al que se le añade un mosquetón. El mosquetón sirve para asir la
mano y ayuda a desbloquear el nudo durante el ascenso. En contra, disminuye
la fricción sobre la cuerda; dato a tener en cuenta con cuerdas heladas.
ATENCIÓN: la tracción se realiza sobre la gaza que cuelga, no sobre el
mosquetón.

Corazón:
Nudo muy interesante ya que
sólo bloquea la cuerda en una única dirección. Para hacerlo se necesitan dos
mosquetones idénticos y los gatillos han de estar del mismo lado, ya que
trabaja sobre el eje mayor de ambos mosquetones.

Suizo:
Cuando no tenemos cintas o
cordinos auxiliares para realizar un nudo autobloqueante, disponemos de este
ingenioso nudo. Se ejecuta con un chicote de la cuerda con la que estamos
trabajando. Fricciona bastante bien pero cuesta desbloquearlo sobre todo
cuando la cuerda está cargada.

Valdotain:
Se realiza con un cordino
especialmente confeccionado para este nudo: A un 180 cm de cuerda dinámica
de 10,5 u 11 mm, se le extrae uno de los tres cordones del alma, rematando
los extremos con dos nudos en ocho doble. Es muy útil para descender por una
cuerda tensa (su principal virtud) y se desbloquea de forma sencilla cuando
está cargado.
NUDOS PARA TRANSFERENCIA
DE CARGAS
Hay situaciones,
especialmente en las maniobras de rescate, que hay que transferir la carga
de una cuerda o aparejo a otra. En estas situaciones hemos de usar nudos que
se deshagan cuando estén cargados de forma controlada. Recuerda que antes de
deshacer uno de estos nudos hay que comprobar siempre la instalación por
partida doble y asimismo prever un sistema de seguridad para caso de fallo
del sistema principal.

Mariner:
Este nudo una vez realizado y
cargado debe permanecer bajo tensión para evitar que se deshaga por
accidente o uniendo la gaza saliente con un mosquetón a una cinta exprés. Se
puede realizar tanto con cordino como con cinta plana de 15 mm (no usar
cordinos de Spectra).

Nudo UIAA con presilla de
bloqueo:
El nudo dinámico o UIAA, que
habitualmente utilizamos para asegurar en escalada, se puede detener con
esta presilla de bloqueo. Es útil para liberar las manos cuando estamos
asegurando a un compañero de escalada o para bloquear una carga y
transferirla cuando lo precisemos.
APÉNDICE
Quedan pendientes un par de
nudos “no clasificados” y tremendamente útiles en multitud de maniobras con
cuerdas.
Ballestrinque:
Se trata de un “mal nudo de
instalación” ya que desliza cuando le cargamos más de 250 kg, pero es
tremendamente útil por la rapidez de confección, escasa necesidad de cuerda
y la facilidad que tiene para desplazarse a lo largo de la cuerda sin
necesidad de deshacerle.

Romano:
Es una nueva variante del
nudo en ocho, con la particularidad de reenviar la gaza en una de las
direcciones de la cuerda. Se usa en algunas ocasiones como nudo de
instalación o para realizar algunos tipos de tirolinas.
BIBILIOGRAFÍA
Todo manual de
espeleología y montaña que se precie cuenta con un capít ulo sobre nudos. No
todos son de buena calidad, como tampoco lo son los trabajos monográficos.
Así que documentarse sobre nudos es un trabajo de buceo en libros de
marinería, manuales de escalada, revistas, publicaciones especializadas en
rescate, etc. Merece la pena que echéis un vistazo a las siguientes
publicaciones:
Luis
Gisbert Roger. Diccionario de
Técnica Espeleológica. Federación
Española y T. Valenciana de Espeleología.1998. (Buen material pero disperso)
Craig Luebben.
Nudos
para Escaladores. Manuales Desnivel. 1995. (Bueno y breve, destinado al
mundo de la escalada)
Commission
Canyon. Federation Francaise de Speleologíe. Manuel Tecnique de Descente de Canyon.
1995 (en francés).
Juan Carlos Lizama.
Los Nudos. Técnicas y Aplicaciones de Aire Libre. Manuales Desnivel.
1998. (Poco específico para espeleólogos, alguna propuesta interesante: As
de Lizama I y II, Ashley,...)
David J.
Fasulo. Autorrescate.
Manuales Desnivel.1998.
(Buenos nudos en
mejores esquemas).
Escuela Militar de
Montaña y Operaciones Especiales de Jaca. Algo más sobre nudos.
Desnivel nº152; jun 99; págs. 83-86. (Interesantes experimentos en el
Laboratorio de Ingenieros del Ejército LABINGE)