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Desde hace tiempo tenía la ilusión de meterme por Cuivo. Anteriormente Juan, Jesús y yo preparamos la travesía de este mismo y salir por Rubicera; Bueno en realidad ¡lo preparó Jesús!; Pero cuando llegó la hora de la verdad, por la imposibilidad de un lumbago, me vi obligado a perderme el disfrutar de esta interesante travesía, por lo cual tuvieron que afrontarla Jesús y Juan, que para aventurarse dos personas ¡ya hay que echarle un par de huevos! pues tiene miga, y encima cargar con el material que deberían llevar tres personas, que por cierto les acompañé a la boca y cuando descendían se podía masticar la tensión que llevaban, Jesús con una sobria seriedad me dio la mano y me dijo -Bueno Paco ¡deséanos suerte! luego nos vemos. La verdad que yo me quede un poco angustiado.
Por fin el 30 de julio Jesús me brindó la oportunidad de hacer Cuivo y salir por El Mortero Astrana. Un paseo muy atractivo y recomendable para quien no lo haya hecho. Hay que decir que sacamos nota alta, pues sin la necesidad de ir como locos fuimos con la suficiente organización para hacerla en cuatro horas y media, incluido recogido de cuerda en rampa del Mortero.
Como ya he dicho esta travesía es muy recomendable ya que se trata de un cañón con sucesión de pozos y marmitas. La pena es que me dejé la funda transparente acuática de la cámara de fotos en casa y todavía estoy lamentándome, pero bueno, en otra ocasión será.
La travesía en sí, para describirla detalladamente me tendría que ir a coger apuntes en el libro de las 40 Grandes Travesías, que es donde viene detallado, o con el “fenómeno” de Jesús, que ya sabemos como se las gasta a la hora de detallar las cavidades. Sí puedo decir que hay que entrar con neopreno puesto y encima mono de cordura. Se suele hacer con mono de cinco, yo utilice de tres y se puede hacer perfectamente.
Para buscar la boca, dejando Mortero a la izquierda, se continua recto y pasando una alambrada se baja un poco de pendiente para seguidamente subir cuesta a la izquierda. Desde que se empieza a subir yo diría que a unos 50 metros más o menos a la izquierda, entre unas losas y pequeños matorrales, se abre una cómoda grieta de trece metros de profundidad. Se trata del primer pozo. Seguidamente nos encontramos con una sala, a continuación una galería.¡Bueno! lo mejor será que no continúe por que terminaré perdiéndome. Me pareció que continuando el río se va todo el tiempo bien, pero no es así. Al principio hay que hacer algunos remontes y resaltes entre bloques y volver al río, luego ya sí se trata de continuar el curso del agua, con la sucesión de pozos, coladas y marmitas, hasta llegar a la sala del arco, que forma una arquitectura que parece que lo hubiese tallado alguien, en unos pocos minutos y dándote un poco de caña te presentas en el cruce con río Leolorna que a la derecha conduce hacia Sala de la Cascada y salida Mortero y si tomamos lado izquierdo al lago y travesía Rubicera.
Si llevas mucho tiempo sin lavarte no te preocupes que aun manchándote de barro, que ya lo creo que te vas a manchar, saldrás bien lavadito.
Como siempre la salida por El Mortero de día es todo un espectáculo. Esa ventana de luz horizontal que se aprecia bajo los bloques da una sensación increíblemente salvaje. |
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