|
Para realizar esta travesía tuvimos, el primer día, que localizar la boca de entrada a la cueva del lobo, cosa que hicimos a tropel, en total fuimos diez. Nos costó unas dos horas encontrarla después de haber recorrido medio monte en su búsqueda.
Nuestra intención era llegar a la Galería de los Minusválidos, revisando antes el estado de un pasamanos y no perdernos en la maraña laberíntica de las galerías que componen esta cavidad.
La entrada es una estrecha grieta que se abre en una pared vertical, estaba totalmente llena de hojarasca. Vamos por la Galería Flysch hasta la Sala de la Cabra donde nos encontramos con el Pasamanos. Una vez pasado éste nos encontramos con dos galerías, nosotros decidimos seguir por la que se estrecha hasta convertirse en una gatera, que es más fácil de pasar de lo que parece.
Nos costó un buen rato y unos cuantos despistes llegar a la Sala del Balcón y el Meandro Negro, donde hicimos un descanso, menos Jesús Foguer, Juan y, como no, Paco Miguez, que se fueron a localizar la Galería de los Minusválidos pasando antes por la Galería del Carbón. Una vez conseguido regresamos por nuestros pasos hasta la salida.
Esa tarde se organizaron dos grupos (Jesús Guinea se descolgó de la travesía por un dolor en la rodilla). El primer grupo lo formaron Jesús Foguer, Ángel, Paco Miguez, Manolo y Paco Cuesta. Y el segundo, Juan, Héctor, Alicia y Carlos.
A las seis de la Mañana nos levantamos los del primer grupo. Hay que decir que la aproximación a la Torca Fría es muy dura, con unas pendientes muy pronunciadas y en las zonas de neveros con riesgo de caerse ladera abajo. Por el contrario el paisaje es sorprendente una vez pasada la grieta que nos da acceso a la plataforma superior, donde están situadas las diferentes bocas de acceso a la travesía.
Cuando llegamos a la boca de entrada el segundo grupo se disponía a comenzar la aproximación. La Torca Fría se abre en una zona de roca desnuda, presentando en su parte superior varios orificios de entrada dispuestos en forma algo caótica. Una vez encontrado el agujero correcto Jesús instaló una cuerda nueva rodeando la gran roca de su entrada, no nos fiábamos de la cuerda existente, podía llegar años a la intemperie.
En el primer pozo de 21 hay que prestar mucha atención con las piedras sueltas, en el tercer fraccionamiento a Paco Cuesta le rozó en el hombro una piedra de tamaño considerable, por suerte solo fue un pequeño dolor que se la pasó en un momento.
En la base del segundo pozo un gran cúmulo de bloques y un nevero dan paso a un gran pozo paralelo de 35 m. La instalación sitúa su cabecera en la cornisa saliente y un desviador en la pared contraría nos permite descender unos 20 m. Manolo se lió con el dichoso desviador costándole más de veinte minutos fraccionarlo, mientras Paco Minguez se encontraba tres fraccionamientos por encima y justo donde todas las piedras sueltas. Bajando el tramo de este pozo hay un paso a una estrecha fisura vertical ascendente, al final de la cual se llega a otro pozo paralelo (Pozo de la Unión). En la fisura hay que quitarse el croll y sujetarse solo por el cabo del puño para superar el paso. Es conveniente pasar las sacas al compañero antes de realizarlo. Aquí Jesús, que se dedicaba a dar ánimos y ayudar con las sacas, se quedó helado (esa noche, ya en el albergue, se tubo que levantar unas cuantas veces al baño). Tengo que decir que es la cueva más fría que he hecho jamás, llevábamos además del equipo habitual, camisetas isotérmicas y pañuelos tapándonos el cuello y las orejas.
Una vez que superamos la fisura bajamos unos 5 m y tomamos un pasamanos que nos llevó al Meandro Terminal de la Cueva del Lobo. Por el Meandro de la Carpeta Verde progresamos sin dificultad durante unos 300 m. A partir de aquí la galería se encaja en profundidad, continuamos próximos al techo del meandro, para después ir descendiendo progresivamente siempre en oposición. Un poco más adelante un gran desfondamiento nos hace necesario realizar una expuesta travesía por una cornisa en la pared izquierda. El segundo grupo se encuentra ya en la boca de entrada de la travesía.
Alcanzamos un punto donde es necesario descender rapelando unos 8-10 m hasta el fondo del meandro, aunque Paco Minguez con mucho riesgo consiguió destreparlo poniéndose el primero del grupo y continuando solo más de media hora. Poco más adelante la galería se bifurca y tomamos la que diagonalmente gira a mano derecha, ya que si se continúa de frente se accede, por unas cuerda fijas ascendentes, al Meandro Maxim's, cosa que hizo Paco Minguez y quedándose el último de la fila. Hay que decir que todo este recorrido es muy estrecho y no hay posibilidad de adelantar a nadie. Un poco más adelante el meandro está recubierto en paredes y techo por una costra de yeso, que al caer forma una arena blanca. Más adelante llegamos a un cruce de cuatro galerías, en donde se junta el meandro Maxim's, la Galería de los Torreros, el meandro por el que se accede y la Galería de los Minusválidos, por la que continuamos.
En la galería de los minusválidos, existe un pasamanos de unos 5 m (llamado por nosotros pasa pies), instalado en fijo, que evita un pozo. Tras esto, avanzamos cómodamente por el fondo de la galería. Después de algunos pasos algo estrechos en su parte final el conducto se ensancha, apareciendo numerosos destrepes que no exceden de los 2 m.
Después de estas galerías nos encontrábamos en la zona que habíamos reconocido el día anterior. Manolo tubo un problema con el carburero, intentando arreglarlo casi le quema a Jesús. Antes de acceder al último pasamanos a Paco Cuesta le dio la pájara, costándole mucho pasarlo. Unas barritas energéticas y un poco de descanso bastó para continuar sin problemas. Casi en la salida hubo un pequeño despiste donde nos subimos a unas galerías superiores que tuvimos que retroceder para llegar a la boca de salida.
La travesía (contando la aproximación de dos horas) nos llevó 9 horas con un recorrido dentro del sistema de aproximadamente 3 kilómetros. El Segundo grupo saldría dos horas más tarde.
Hay que señalar que es una travesía incomoda pues te pasas la mitad del recorrido haciendo oposición y pasando deterioradas instalaciones de pasamanos. Además de la mencionada larga aproximación y el frío que se pasa dentro de la cueva.
|