Sistema de la Vega
A lo largo de 2006
Valentín García, Jesús Foguer, Juan Oliva, Paco MÍnguez, Ángel Sánchez y Miguel Sanz.
 
 

Jesús Foguer

A lo largo de este año son varias las visitas a esta zona, unas primeras para localizar las cavidades y mas adelante para acometer dos de las travesías que en este sistema se pueden realizar.
En el mes de marzo a la vuelta del Asón paso a visitar el valle de Matienzo con la intención de localizar las entradas al sistema. Las Cuevas del Cuvío de la Reñada próximas a la carretera que se dirige a Sel de Suto son fácilmente localizables. No sucede lo mismo con las bocas superiores que después de un buen pateo no hallo rastro de ellas. Visito la entrada a la Cueva del Agua, sumidero del río Clarión. A la vuelta, un vecino del barrio de la vega me indica donde se encuentra la torca de Coterón, casi visible desde este barrio.
Junto a Paco Minguez y Miguel, en el mes de mayo volvemos al valle, alcanzando pronto la torca de Coterón y poco mas tarde con la ayuda del GPS la de Azpilicueta.


20 de julio de2006 - Coterón-Reñada
Valentín García, Jesús Foguer, Juan Oliva, Paco MÍnguez, Ángel Sánchez y Miguel Sanz.

Dejamos un coche próximo a la que deberá de ser la salida por el Cuvío de la Reñada. El día anterior hemos entrado por ésta hasta el Duck, para conocer la parte final de la travesía y en especial para desvelar las dudas sobre este paso.
Ya en el punto de partida, junto a un caserío, nos cambiamos bajo una intensa niebla, que desaparece a medida que ascendemos hacia la torca dejando bajo nuestros pies un fabuloso mar de nubes.
Instalamos en fijo el pozo de acceso, con un desviador se baja del tirón la vertical de 52 metros. Muy justos de cuerda, al instalar con ella el pasamanos de acceso a la cabecera, llegamos a amplísimas galerías realizando la ultima parte en volado.
Descendiendo por estas amplias galerías, pronto las abandonamos por un caos de bloques a la izquierda, adentrándonos en otras más modestas. Por ellas llegamos a una empinada rampa que busca la verticalidad en su parte final, toda ella se encuentra instalada con cuerda fija al igual que el resto de pozos y resaltes con los que nos encontramos en nuestro recorrido.
Dirección Sur está la Sala del Mundo, al llegar a ella la bordeamos por una marcada senda a la izquierda. Al cabo de un rato subimos una rampa, en su mitad, (tras dejar a la derecha una galería), parte a la derecha, un conducto que se dirige al Ramal Reñada, la otra vía por la que es posible llegar a Reñada. Pero nosotros seguimos subiendo, alcanzando una revirada pero comodísima galería hasta topar con una gatera (1) que da acceso a una sala con una fuerte pendiente ascendente, al final de la cual se forma una cornisa. Continuamos por un paso que se abre poco más abajo a la derecha y que permite pasar al otro lado por encima de unos bloques, sin descender un pequeño pozo, accediendo así a un meandro desfondado.
Llegamos a una bifurcación, una flecha nos indica el camino, que nos lleva hasta una colada con agua por la que descendemos a un nivel inferior. Alcanzamos un cruce de dos meandros donde es necesario realizar un destrepe para poder continuar por el desfondado meandro fósil de la izquierda, largo y que nos conduce hasta una sala. A partir de ésta, aparecen un intrincado de galerías de aristas afiladas, tomamos todos los cruces a la derecha, hasta llegar a una gatera arenosa (4). Superada ésta, cómodamente se llega al P17, por su fondo se oye correr el agua. Lo bordeamos por la izquierda superando un pasamanos ascendente, al otro lado descendemos 7 metros hasta un meandro, denominado Galería del Cordón de Bota, al final de éste, un paso entre bloques da acceso a una gran galería. Por la derecha llegamos al Lago del Fantasma, un pasamanos nos permite superarlo hasta la mitad, terminando de atravesarlo uno a uno con la barca, reenviándola con un cordino. Al otro lado, parada a comer.
Reanudada la marcha, aguas abajo un negrísimo meandro termina por hacerse impenetrable, teniendo que alcanzar las amplias galerías superiores para después, por una rampa, descender de nuevo al río en la zona denominada Borde del Universo. Dejando a la derecha la zona de conexión con el Ramal Reñada y siguiendo por el cauce, se llega al Castle Hall (7), Empinada rampa ascendente equipada con cuerda fija. Por un resalte a la derecha accedemos a un amplio meandro. Un despiste nos lleva a amplísimas galerías ascendentes por las que caminamos rápidamente hasta darnos cuenta de que estamos en las galerías provenientes de Azpilicueta. Retrocedemos, llegando pronto a zonas embarradas que finalizan en el Duck. Pasado éste se ha de subir un resbaladizo resalte, (hay instaladas una serie de cuerdas. Algunas de ellas de cáñamo, al igual que en otros puntos de la cavidad, posiblemente fueron utilizadas por los ingleses hace años en sus exploraciones). Se continúa por pasos estrechos y gateras evidentes con algún resalte que superar. Pasado esto, una rampa descendente nos deja en una zona de intenso barrizal (10). Una galería es surcada por un reguero donde circula una pequeña corriente de agua, al final hay que hacer una escaladita a la derecha y después (11) una travesía por la izquierda y seguir de frente. Más adelante se baja una resbaladiza rampa por cuerda y tras un aporte de agua llegamos al agujero soplador. Al otro lado la sala donde puede formarse un laguito nos conduce a la rampa de la entrada principal del Cuvío de la Reñada.
Son las seis de la tarde, hemos estado algo más de ocho horas en el interior, y todavía tenemos que desinstalar el pozo de entrada e instalar las rampas del Mortero de Astrana, mañana vamos al Cuivo, pero más adelante volveremos aquí.

13 de Octubre de 2006 - Azpilicueta-Reñada
Manolo Fuentes, Manolo Nieto, Jesús Foguer, Paco Mínguez, Alicia Gutiérrez y Carlos Heras.

Llegamos a la zona el jueves 12, para no variar nos encontramos con el caudal de los ríos elevado debido a las lluvias de días precedentes. Antes de lanzarnos a la travesía, creemos conveniente reconocer de nuevo Reñada hasta el Duck. Entran Ali, Carlos y Paco. A pocos metros de la entrada se encuentran con agua en el lago que unos meses antes encontramos totalmente seco. Lo vadean y sin dificultad pueden llegar hasta el Duck, por éste corre agua, pero atravesarlo no ofrece dificultad. Así que mañana intentamos esta nueva travesía.
El acceso hasta Azpilicueta puede hacerse bien por un empinado camino que sube hasta un repetidor de televisión dejándonos próximos a la boca; o desde el barrio de La Vega. Partimos de este último, el desnivel es mayor pero el juego de los coches es más cómodo. Además nos acompañan unos amigos del G.E.seguntino para conocer la boca y por este lado les mostramos también la de Coterón.
Ya en la boca terminamos de equiparnos y comenzamos el descenso. Se inicia con una empinada rampa que termina en un resalte destrepable, con cuidado no es necesario montar nada. Tras éste, el primer pozo, un limpio P35 en el que al recuperar la cuerda se queda enganchada en una pequeña repisa, teniendo que trepar varios metros para soltarla. A continuación dos resaltes de 20 y 10 metros que se descienden desde la cabecera instalada en el primero de ellos. Le sigue un P25 donde nos liamos con las cuerdas y montamos una un poco corta, pero bueno con lo que estira y escapando por el final de ésta alcanzamos el fondo. Por un paso de techo bajo llegamos a una amplia galería con curso activo que se precipita por un P10 muy regado y con cabecera de difícil acceso. Siguiendo el curso del río llegamos al P100. Lo descendemos con tres rápeles, en el primero a -20m un desviador nos aproxima a la pared para alcanzar con facilidad la repisa donde se encuentra la segunda cabecera a-50m. Un rapel de 10m nos deja en una nueva repisa donde un colgado pasamanos nos acerca a la cabecera que nos aleja del agua. Poco más abajo, una especie de tirolina hace las veces de desviador evitando un importante roce, a la vez que accedemos a la impresionante Sala Ciega donde ya no es posible evitar el agua. Es importante no seguir bajando por los pozos que se abren entre los bloques del fondo de la sala. Un catadióptrico señaliza la gatera que da acceso a una galería de reducidas dimensiones por la cual se ha de continuar. Después de dejar a la izquierda una galería, se abre a la derecha un estrecho conducto descendente de una veintena de metros instalado con cuerda fija. Es necesario ponerse el rapelador en el cabo de anclaje y prestar atención al momento de dar libre ya que el descenso se hace largo y se pierde la comunicación. En el fondo en una diminuta y desfondada sala, tal vez el sitio más incomodo de toda la cueva para hacer una parada, durante la espera, vamos devorando la comida según va llegando en las sacas.
Continuamos de nuevo a la derecha. A una corta rampa le sigue una diaclasa por la que trepamos y trepamos hasta alcanzar una intrincada red de gateras y laminadores, toda esta zona señalizada por los ingleses con “Reñada Out”. Al final tras tomar un importante cruce a la izquierda y el siguiente a la derecha, llegamos a la galería principal del sistema por las que descendemos, conectando poco mas abajo con las provenientes de Coterón ya descritas.
Por terreno conocido pronto llegamos de nuevo al exterior después de unas siete horas de travesía.
Nos hemos quedado con ganas de más, y después de limpiar el equipo en el riachuelo que corre próximo a la cueva, preparamos el material para mañana, el Sistema del Munío, nos espera.

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Paco Mínguez

26 Mayo 2006 - Localización de las bocas de Coterón y Azpilicueta


Jesús Foguer, Miguel Sanz, y Paco Mínguez nos damos un buen paseo para localizar las bocas de Coterón y Azpilicueta. Desde Matienzo al barrio de la vega cogemos camino a la izquierda, que nos conduce a una vaquería o cochinera. Allí mismo dejamos el coche y, de frente, cruzamos una vereda para subir una dura cuesta de lapiaz. La boca de Coterón se sitúa ligeramente a la derecha, yo diría desde abajo unos 300 metros. Como referencia un poco más a la derecha y ligeramente más abajo hay un arbusto visible en el cual se encuentra un amplio cobanchon desde aquí a unos 50 metros.
Se abre en una accesible y alargada grieta. Ya localizada ésta con la ayuda del GPS nos damos un gran paseo para localizar Azpilicueta. Subiendo muchísimo más arriba nos encontramos con unas cabañas, las cruzamos por una alambrada y cogemos derecha; seguidamente izquierda para coger senda o camino, que nos lleva a un laurel, según la descripción del libro de las 40 grandes travesías, que para mí eso de laurel tiene menos que yo de cura, más bien es una carrasca. Allí mismo encontramos la boca de Azpilicueta.


19 Julio 2006 - Control del paso Duck


Jesús y Paco, ya casi al anochecer, nos metemos por Reñada que es donde se ha de salir al realizar la travesía. El motivo de entrar por aquí, previamente, es para comprobar un posible sifonamiento en caso de lluvias abundantes. Se trata del paso Duck. De calle a dicho paso unos 45 minutos ida y vuelta.
Al poco de entrar te encuentras con una pequeña gatera a la izquierda, por la cual hay que pasar. En un principio al asomarte acojona un poco al desconocerlo, pues suele tener agua y gran corriente de aire, pero cuando pasas te das cuenta de que no tiene tanto peligro como parece. Se trata de un paso de metro y medio y en su otro lado tiene altura, aunque puede llegar a sifonarse. Una vez pasado, seguimos por la derecha, pasamos un barrizal, una trepada y luego por la izquierda subimos una rampa por cuerda. Cogemos gatera bajamos cuerda roja con gazas, seguidamente nos metemos por gateras y bajamos cuerda, más que una cuerda es un sovijo. Muy pronto tendremos el mencionado paso Duck que hoy no parece tener ninguna dificultad al no tener casi agua, se trata de una gatera ancha de unos 60 cm de altura y siete de larga.


20- Julio- 2006 - Travesía Coterón-Reñada


Jesús Foguer, Juanito, Valentín, Ángel Sánchez, Miguel Sanz ,y Paco Mínguez realizamos travesía Coteron-Reñada, antes dejamos los coches en Reñada.
Al subir a la boca nos encontramos con intensas nieblas. Pronto al coger altura las vamos dejando abajo. El paisaje que nos ofrece es precioso, es como si se tratase de nubes de algodón, tomamos alguna foto. Al poco rato llegamos a la boca, como casi siempre instala Jesús, comienza con un pequeño pasamanos y un desviador para así bajar el pozo de 52 m al tirón. Una vez abajo nos encontramos con unas enormes salas. Tiramos de frente pero al poco tiempo damos la vuelta al comprobar que no era esa la dirección, lo correcto, si bajas mirando al frente, es ir a mano izquierda y en la bajada se llega a unos caos de bloques que se unen a la denominada Sala Borde del Mundo. Durante todo este trayecto hay bastante cuerda en las rampas para ir asegurándonos.
A partir de aquí si veo las fotos me orientaría algo del trayecto, pero esto empieza a ser un lío! ya que se trata de una travesía de ocho horas y en su andadura te vas encontrando de todo, incluido un bonito y largo lago. Hay una zona de piedra negra y tallada por el paso del agua que me recuerda mucho a la Cueva del Tornero. Algunas formaciones parece como si tuviesen óxido, meandro en oposición,... está bastante entretenida.
En la conexión que viene de Azpilicueta nos liamos un poco, pero pronto cogimos el camino que conduce a la salida por Reñada. Una vez en paso del Duck prácticamente estamos fuera, a una buena hora para regresar al albergue.


12 - Octubre 2006 - Control del paso Duck


Como hay que prever siempre al realizar esta travesía entramos por Reñada hasta el paso del Duck para comprobar si está ligero de agua y nos permita al día siguiente ponernos en marcha con la excursión que realizaremos por la boca Azpilicueta-Reñada. En esta ocasión entramos Carlos, Alicia y Paco Mínguez. Una vez visto este paso yo entro al otro lado para comprobar el agua que sale, puesto que días anteriores ha estado lloviendo y se teme que entre en carga. Tenía más que la otra vez pero no tanta como para no permitirnos realizar la travesía. Lo que sí comprobé es que el agua salía a presión entre las piedras, un buen chorro en un principio. No le di importancia, pero por la noche empecé a comerme el tarro y llegué a pensar que sí podría llegar a sifonarse.


13 Octubre 2006 - Travesía Azpilicueta-Reñada


Manolo Nieto, Jesús Foguer, Manolo Fuentes, Alicia, Carlos y Paco Mínguez nos metemos por Azpilicueta para ir al encuentro de Reñada.
Comienza en una rampa, la cual se va destrepando sin necesidad de cuerda y, con mucho cuidado que no ruede ninguna piedra, se llega a un pozo de 35 m. Es Manolo Nieto en esta ocasión el que se encarga de montar la instalación y Paco Mínguez de cerrar el grupo. Al bajar el pozo la cuerda se queda enganchada en una ranura, por lo cual tengo que hacer una trepada de unos 5 m en difícil oposición ayudado por Carlos. Ya recuperada la cuerda seguimos con pozos de P 25, P 10 y P 100 con una cabecera un poco complicada con pasamanos hasta ella. Se llega a una tirolina en la cual me lié un poco al tener que hacer cambio de aparatos, menos mal que en la parte de atrás hay una repisa en la que pude apoyarme; al bajar de espaldas ni te das cuenta que existe.
La bajada se realiza con incomodas gotas de agua, a veces más que gotas parece que está lloviendo, y las esperas se hacen frías con tanta humedad. Proseguimos P10 y P40 prácticamente sin tocar pared se llega a una sala, la cual estos “cabroncetes” me hicieron bajar para mojarme más de lo que ya estaba.
A continuación seguimos por la gatera a la izquierda y creo recordar que en este punto está el temido y estrecho tubo vertical montado con cuerda fija. Ya la noche anterior haciendo comentarios con otro grupo de Madrid nos dijeron que habían hecho esta travesía y que contaba con un paso estrecho pero que no había problema. A mi particularmente cuando uno de ellos dijo esto ya me toco un poco lo que cuelga. Efectivamente cuando nos pusimos sobre la marcha y más concretamente cuando lo vimos nos quedamos todos casi sin respiración, la tensión flotaba en el ambiente. Fue el machote de Jesús el que templó y dijo -¡venga! yo mismo- Al entrar comenzó un poco “traroscao” y le costó algo de esfuerzo pero pronto cogió la rosca, hizo el giro a la derecha y logró introducirse perdiéndose ligeramente. La ausencia se iba haciendo larga, aún más cuando lo voceamos y no obteníamos respuesta. Si seria fuerte la tensión que aún yo con los labios completamente sellados me decía Manolo Fuentes -¡pero Paco, cállate ya de una puta vez, que no nos enteramos!
Por fin un hilo de voz se pudo alzar hasta nuestros oídos escuchando aquello que a veces tanto ansiamos, o depende, no queremos oírlo ¡¡¡libreeeee!!!- imitando la introducción de Jesús lo seguimos Manolo Fuentes, Manolo Nieto, Alicia ( que ahí la pobre ¡cómo lo pasó! yo a este paso le llamo “Paso de el Labio”. Continuó Carlos y por último yo mismo, quitándome todos los aparatos menos el descendedor, claro está, con cabos de anclaje en lo alto.
Al llegar abajo me encontré con el salón-comedor que habían escogido los compañeros, (que no veas como era!) seguramente en todo el recorrido, y mira que es largo, no podían haber escogido peor sitio para comer. Yo me quedé en el medio de tres agujeros porque ya no había otro sitio, así que había que guardar el equilibrio para no colarte dentro.
Una vez pasadas estas anécdotas y recogidos los artes de comer proseguimos el camino. Creo recordar que hay que trepar una gran grieta fácil de subir y luego a la derecha para meternos en el lío que conecta con Coterona. A la salida de éste con suelo rugoso y a gatas me acordé que en la anterior travesía cuando nos quedamos un poco dando vueltas en este tramo Valentín y yo entramos por este sitio y había una cinta naranja en la cual ponía “Out Reñada”. Ya si que no dimos ninguna vuelta y en poco tiempo nos presentamos en el paso Duck. Ahora sí que pude quedarme tranquilo al haber bajado el dichoso caño de agua que la noche anterior me había tenido la cabeza trastocada.
A partir de aquí, conociendo este camino casi como la palma de la mano, se puede decir que estamos ya mismo fuera para meterle unos tientos a la bota de vino y cervezas que se quedaron enfriando.

 
   
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El Polje de Matienzo

 
     
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